(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado) Carina Soto (Moderadora).- Muy buenos días a todos. Bienvenidos al encuentro con la prensa del secretario de Estado de Su Santidad, cardenal Tarcisio Bertone y del ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Felipe Pérez Roque. Están con nosotros representantes de todos los medios de prensa nacionales y 44 corresponsales de 28 medios de prensa extranjera. Ustedes tienen la palabra. Felipe Pérez.- Buenos días. Agradecemos a los corresponsales de la prensa nacional y extranjera acreditada en Cuba su presencia esta mañana, en que recibimos en nuestra cancillería a Su Eminencia, el cardenal Tarcisio Bertone. Recibimos también la presencia de Su Eminencia, el cardenal Jaime Ortega Alamino, arzobispo de La Habana, y a otro grupo de obispos de nuestro país y acompañantes del cardenal Bertone, así como el nuncio apostólico en La Habana, monseñor Luigi Bonazzi Quisiera reiterar la satisfacción del gobierno y del pueblo cubanos por la presencia en nuestro país del cardenal Bertone. Entendemos la presencia del cardenal Bertone, portador de la palabra y el mensaje del Papa Benedicto XVI hacia los cubanos, como una expresión de las relaciones fluidas, cordiales, respetuosas entre la Santa Sede y nuestro país. El amplio programa que el cardenal Bertone ha venido cumpliendo en nuestra patria le ha permitido apreciar el enorme esfuerzo que el pueblo cubano realiza para enfrentar las dificultades, construir un país mejor y más justo para todos los cubanos, y, en particular, el esfuerzo que nuestro pueblo realiza para sobreponerse a las graves dificultades, derivadas del bloqueo económico, comercial y financiero que se nos impone. El cardenal Bertone ha realizado un amplio recorrido por nuestro país, ha presidido la inauguración de un monumento que recuerda al Papa Juan Pablo II y rememora la visita, 10 años atrás, del Santo Padre a nuestra patria, y cumple también, durante el día de hoy y mañana, un programa de encuentros con las autoridades cubanas y de visita a lugares de interés en nuestro país. Confirmamos que en el día de mañana en la tarde, Su Eminencia, el cardenal Bertone, será recibido por el Presidente del Consejo de Estado, compañero Raúl Castro Ruz, junto a la delegación que le ha estado acompañando. Quisiera subrayar también que hemos sostenido ahora una reunión cordial, franca y respetuosa, donde hemos discutido con amplitud sobre las relaciones entre la Santa Sede y Cuba, sobre los principales problemas de la agenda internacional; hemos constatado coincidencias fundamentales en temas de máximo interés de la agenda, y hemos también discutido y conversado acerca de las relaciones entre la Iglesia Católica en Cuba y el Estado cubano. Hemos subrayado al cardenal Tarcisio Bertone la voluntad del gobierno y de las autoridades cubanas de continuar trabajando por seguir ampliando y profundizando la comunicación fluida y cordial, que ya existe, entre la Iglesia Católica en Cuba y nuestro Estado, y en continuar trabajando para crear las condiciones para que puedan ejercer, con toda amplitud y garantías, el papel y la responsabilidad que a la Iglesia corresponde, en el marco establecido por nuestra Constitución y nuestras leyes. Ha sido, realmente, un momento de conversación agradable y profunda para nosotros, y ha confirmado, en nuestros compañeros de la Cancillería y en mí, la condición de excelente conversador del cardenal Bertone, cuyo español en Cuba ha mejorado por día. Así que le reitero, Eminencia, la bienvenida y la satisfacción por tenerle entre nosotros. Buenos días a todos ustedes, representantes de los medios de comunicación, muy importantes aquí en Cuba y en todo el mundo. Ustedes saben que yo vengo para conmemorar la visita de Juan Pablo II, gran siervo de Dios, luchador por los derechos humanos, de la justicia, de la paz en todo el mundo, que ha dejado aquí en Cuba un recuerdo inmenso. El monumento que hemos inaugurado en Santa Clara habla hoy al pueblo cubano, con su cariño, con su afecto, con su participación al desarrollo del pueblo cubano, con su amor universal. Yo tengo que confirmar todo lo que ha dicho el señor Ministro. Hemos tratado una serie de temas, las relaciones bilaterales entre Cuba y la Santa Sede, entre la Iglesia de Cuba y el pueblo cubano, las relaciones, sean con las autoridades nacionales, sean con las autoridades locales, con las que se tratan los problemas concretos de la vida, de compartir las aspiraciones, el bien común de todo el pueblo cubano. Hemos tratado también problemas de visión internacional, hemos experimentado convergencias sobre los problemas de reestructuración de las Naciones Unidas, sobre los problemas de la justicia, de la democratización de los medios de gobierno, sobre todo económicos e internacionales, para favorecer el bien común de los más pobres, sobre todo de los países más pobres y no de los países más ricos. Hemos tratado los problemas ambientales. Ustedes saben que la Santa Sede, los dos pontífices, Juan Pablo II y Benedicto XVI ahora, han intervenido con precisión, con certeza, sobre estos problemas concretos de la vida internacional. El Santo Padre realizará una visita a las Naciones Unidas en el mes de abril, hará un discurso en las Naciones Unidas, y después está preparando una encíclica social, que recupera asuntos y problemas que están en el corazón de los pueblos y de las naciones en el momento actual. Son temas que interesan a Cuba, a la Santa Sede y les interesan a todas las naciones del mundo. Gracias por su presencia. Estamos a su disposición para cualquier pregunta. Discúlpenme por mi español, que es un español un poquito piamontés, italiano; pero todos entienden, comprenden. Andrea Rodríguez.- Buenos días, Ministro; buenos días, Monseñor. Son dos preguntas: una para el Cardenal y otra para el Canciller. Para el Cardenal. Quisiera saber qué retos y qué oportunidades se abren ahora en Cuba, dada la nueva elección de presidente, con el presidente Raúl Castro al frente del gobierno, y cómo vio a Cuba en este viaje suyo. Y para el Canciller. Quisiera que me dé su opinión sobre lo siguiente: Ayer hubo muchos comentarios por la elección de Machado Ventura como segundo a bordo de la nave cubana. ¿Cómo ve este segundo a bordo en un señor que tiene setenta y pico de años y no alguien que sea más joven? Tarcisio Bertone.- Yo creo, si es posible, si puedo inspirarme. He venido aquí en un momento especial, extraordinario; muchos en Italia, también el Presidente de la República Italiana me ha preguntado: Usted va en un momento de cambio a Cuba, es el primer enviado internacional que visita Cuba en el momento del cambio. Creo que el momento de cambio es un momento muy importante para Cuba y para todo el mundo; pero la línea fundamental es la línea del líder máximo, del presidente que me ha recibido en el año 2005. Con Fidel yo he hablado dos horas en el año 2005, y Raúl Castro continuará —como ha dicho ayer en la Asamblea— con una visión, si todo es posible, del desarrollo de Cuba, del desarrollo de las relaciones internacionales de Cuba con el mundo. Como decía Juan Pablo II, que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba, sobre todo el mundo que se abra a Cuba. Yo espero que las relaciones maduren siempre más como se ha hecho en estos diez años. Estoy visitando Cuba por tercera vez y he visto un desarrollo, una madurez, buenas relaciones, relaciones concretas entre las iglesias locales y las autoridades locales, también con las autoridades nacionales. Hay un camino que se persigue, que va adelante, que hace madurar a todos juntos, yo creo que el nuevo presidente Raúl, el nuevo Consejo de Estado, la Iglesia Católica misma y las otras iglesias intentan reconocer, percibir las aspiraciones del pueblo y responder, en todo lo posible, con todos los medios posibles, teniendo en cuenta las dificultades del pueblo cubano, sobre todo por el bloqueo económico que nosotros conocemos, y teniendo en cuenta la voluntad de hacer el bien común de los ciudadanos de Cuba. La Iglesia se pone cerca de las autoridades, del pueblo cubano a trabajar por el bien de este querido pueblo cubano. Tarcisio Bertone.- Yo he dicho que he visto mucho desarrollo, he visto relaciones positivas, cordiales, la voluntad de superar las dificultades, de enfrentar los problemas de conjunto. Felipe Pérez.- Quisiera decir, antes de responder su pregunta, que he agradecido al cardenal Bertone, al cardenal Ortega y a los obispos cubanos, y he subrayado la manera en que nuestro pueblo recibió, en el momento de la enfermedad de Fidel, el llamado de los obispos cubanos a la oración a los fieles católicos, a la oración por la salud y la recuperación de Fidel. Fue un gesto humano que nuestro pueblo ha reconocido. He dicho también al cardenal Bertone que el mayor reto, el mayor riesgo y el mayor peligro que el pueblo cubano, incluidos los creyentes católicos, los creyentes cristianos, los fieles de todas las religiones que hoy están establecidas en nuestro país, el mayor riesgo que todo nuestro pueblo enfrenta deriva hoy de la amenaza exterior, deriva de la amenaza de la presión externa, el bloqueo económico, la política de agresiones contra nuestra patria, y le he confirmado nuestra voluntad de defender con hidalguía y un gran sentimiento de unidad nacional y de convicción en nuestros derechos, a ser un pueblo libre y a ser respetado, de continuar resistiendo para preservar independiente y libre a nuestra patria. Yo he recordado las palabras del Santo Padre Juan Pablo II sobre ese tema en su histórica visita a Cuba hace 10 años. Sobre las decisiones adoptadas ayer por nuestra Asamblea Nacional, creo que expresan el sentimiento popular en Cuba. El pueblo eligió primero una Asamblea Nacional, que es expresión de la nación y el pueblo cubano. La Asamblea Nacional es expresión y reflejo del pueblo que la ha elegido con una abrumadora votación para prácticamente todos los diputados elegidos, y la Asamblea ayer de manera transparente, soberana, en una manifestación de civismo y de unidad nacional —que nuestro pueblo y la opinión pública internacional han podido seguir— ha elegido un Consejo de Estado en el que están presentes las diferentes generaciones, en el que hay una presencia realmente superior de la mujer cubana, expresión de nuestras metas y nuestros anhelos en este sentido; es una conjunción también de la generación que hizo la Revolución y de las generaciones que posteriormente se han incorporado. Nosotros suscribimos plenamente el llamado de Fidel. Yo, como Fidel, voté también por todos los candidatos presentados por la Comisión Nacional de Candidaturas, como lo hizo la inmensa mayoría de los diputados. Creo que es expresión del sentimiento de unidad prevaleciente, y creo también que la elección del compañero José Ramón Machado Ventura es un reconocimiento a su historial, a su experiencia. Integrante del Ejército Rebelde desde muy joven, fue uno de los jóvenes que constituyeron la vanguardia, que hicieron una profunda revolución social en Cuba; además con una amplia experiencia en las tareas de gobierno, de la dirección del Partido y del Estado, y la Asamblea Nacional ha reconocido estas cualidades y esta experiencia, y lo ha elegido. Lo demás eran especulaciones, elucubraciones de la prensa, sobre todo fuera de Cuba, que nosotros respetamos, oímos; pero que la Asamblea no tiene que compartir. Por otro lado, hay que subrayar que los revolucionarios cubanos no andamos postulándonos para cargos. Concebimos las responsabilidades como una oportunidad de servicio a nuestro pueblo, no como un escalón en nuestras carreras políticas. Estamos listos para cumplir la tarea que nuestro pueblo, nuestro Partido nos demande y encaramos la asunción de responsabilidades en el Estado, en el gobierno a cualquier nivel, no como una meta y una realización personal, sino como una oportunidad de entrega de nuestros esfuerzos a la obra común de nuestro pueblo, que es muy superior a cualquier aspiración o prioridad personal. Marco Politi (La República).- Eminencia, en su misa en Guantánamo usted pidió gestos de reconciliación y de pacificación en todos los sectores de la sociedad. ¿Eso significa que la Santa Sede espera una especie de amnistía como pasó cuando el Papa Juan Pablo II estaba en Cuba después de su visita? Muchas gracias. Tarcisio Bertone.- No es exactamente así. No es que la Santa Sede pida una amnistía; pide gestos de reconciliación entre todas las partes, entre todas las fuerzas aquí en Cuba, concretamente entre las iglesias locales, los grupos que trabajan y que quieren mayores posibilidades de ejercitar su ayuda, sus pasos en la formación de los jóvenes, en la ayuda a los ancianos, en la ayuda a los enfermos, etcétera. También hemos pedido para los presos la posibilidad de asistirlos espiritualmente, de ser ayudados por los capellanes; la posibilidad de ayudar ya sea a los presos o a las familias de los presos, lo que no es un problema político. Para nosotros es un problema humanitario, un problema de asistencia espiritual, de mejorar la ayuda, la asistencia espiritual a todas las personas que tienen cualquier dificultad. No hemos pedido exactamente una amnistía. Gestos buenos como los que se han hecho en el tiempo de Juan Pablo II, como los que han sido hechos el mes pasado. La liberación de algunos presos son gestos positivos que ayudan a la reconciliación y que dan signos de esperanza. Tal es mi sentido, gracias. Carolina Silvestre.- Buenos días Ministro, buenos días Cardenal, y a todos los colegas buenos días. Soy de América 24, canal de noticias de Argentina, Buenos Aires. La pregunta es para Bertone. Hace 10 años, cuando el Papa visitó a Cuba, dijo textualmente que “el bloqueo era injusto y éticamente inaceptable”; pero Estados Unidos, como todos saben, durante estos últimos 10 años ha recrudecido las medidas en contra del pueblo cubano. Me gustaría saber cuál es la posición que tiene el Vaticano con respe to a esto y de qué forma le parece que pueden colaborar para que Estados Unidos levante el bloqueo. Gracias. El Vaticano confirma este juicio y hace tentativas de impulsar a Estados Unidos a eliminar este bloqueo. Yo mismo he pedido que el gobierno de Estados Unidos permita la reunificación de los familiares en Cuba. Es una medida humanitaria, la más razonable que se puede pensar y que se puede hacer. Nosotros haremos nuestros esfuerzos en esta dirección como representantes del Papa y de la Santa Sede. Quisiéramos que el Cardenal, en esta su visita en Cuba, que ha tenido, digamos, dos objetivos: un aspecto espiritual y un aspecto oficial, en el aspecto oficial cómo se han ido desarrollando sus encuentros con las autoridades cubanas y qué espera del anunciado encuentro de mañana con el Presidente Raúl Castro. Tarcisio Bertone.- Las relaciones con las autoridades cubanas son excelentes. Me toca confirmar que me han dado toda la ayuda también en los viajes, porque he visitado toda la isla de norte a sur, desde La Habana hasta Santiago de Cuba, Guantánamo, Santa Clara, etcétera, con las facilidades, la ayuda, la presencia y el acompañamiento de las autoridades, y con la oportunidad de discutir rostro a rostro diversos problemas y de compartir varias metas. Es verdad, jamás he podido hablar tanto con las autoridades cubanas como en esta tercera visita. Esto es muy importante, es una oportunidad favorable. Yo espero mañana un encuentro —como ha dicho el señor Ministro antes— de claridad, de sinceridad, de conciliación y de participación con el Presidente Raúl Castro. Envío mi respetuoso saludo al Presidente Fidel Castro que, ustedes saben, en el 2005 ha hablado tan bien de Juan Pablo II, de la madre Teresa de Calcuta y de Benedicto XVI; porque él ha dicho que el rostro de Benedicto XVI le parecía el rostro de un ángel, un hombre luminoso, sereno. Es verdad. Todos esperan aquí, la Iglesia cubana, las autoridades, que el Papa pueda visitar a Cuba. Es, como decimos nosotros en teología, en la mente de Dios, esta visita del Papa a Cuba. Me parece importante subrayar que he encontrado muchísimos jóvenes entusiastas de su fe, entusiastas de su vida y de su identidad como cubanos, porque ellos, los jóvenes, son los hombres del futuro que luchan por la identidad y por la independencia de Cuba de todo poder opresivo, externo, sobre todo, y también interno, porque, como ha dicho el señor Ministro, nuestra vida, nuestra responsabilidad es a favor, no para ejercer un poder. También los elegidos en la nueva asamblea, en el nuevo Consejo de Estado, intentan hacer el bien. Escuchar las aspiraciones del pueblo, sobre todo de los jóvenes y responder con iniciativas propias y favorables. Esta es la intención de todos. Y yo espero que esta intención se traduzca en concretización de iniciativas por el bien de todos. Los jóvenes me han impresionado muy favorablemente. He encontrado millares de jóvenes, sobre todo en el Santuario de la Caridad del Cobre y en Guantánamo también he encontrado muchísimos jóvenes entusiastas. Estos son el futuro de Cuba, de Cuba libre y de Cuba desarrollada en su autonomía, en su soberanía, en su independencia y en el carisma del pueblo cubano. He cantado también las canciones, las palabras de José Martí, que me han encantado, yo no las conocía antes. Felipe Pérez.- Quisiera agregar que fue José Martí, el Apóstol de la independencia cubana, quien señaló que ser culto es el único modo de ser libre. “Ser culto es el único modo de ser libre”, Eminencia, había dicho Martí; ser culto es el único modo de ser libre. Y yo conversaba con su Eminencia, el cardenal Bertone, que cuando confirmé la grata noticia de su visita a Cuba, que había sido ya anunciada por el cardenal Ortega, decía que en Cuba el cardenal Bertone encontrará un país donde ni un solo niño tiene vetado el derecho de ir a la escuela, un país donde van hoy a las universidades casi 800 000 jóvenes, independientemente de sus creencias religiosas, independientemente del color de su piel, independientemente del estatus económico o de bienestar de su familia, todos absolutamente con el derecho garantizado. Recordaba también, porque me emocionaba oír al cardenal Bertone evocar a los jóvenes, a la juventud cubana en cuyos hombros está la responsabilidad de preservar la patria independiente y justa que sus padres han construido; que miles de jóvenes cubanos creyentes o no, practicantes o no de alguna religión, hoy, en esta hora, llevan aliento y curación a los enfermos en los más diversos lugares de la tierra, en 70 países. En muchos lugares comparten allí con el sacerdote del pequeño lugar. En muchos lugares, que son administrados o que están ligados a la actuación de la Iglesia Católica u otras religiones, participan, ofrecen su labor científica y su cuidado experimentado. Evocaba con él a los jóvenes cubanos, que fueron a los picos del Himalaya, a las montañas del Himalaya cuando el terremoto en Paquistán. Y cuando él evoca a esos jóvenes que ha visto —a lo largo y ancho del país—, ejercer con toda dignidad y derecho su fe, practicar el derecho que la Constitución y las leyes cubanas les garantizan, y ha visto a esos jóvenes pletóricos de entusiasmo por el futuro de su patria, de optimismo y de confianza en que nosotros sí podremos construir el país por el que hemos luchado, pese a las agresiones externas, pese al intento de obligarnos a torcer nuestro camino. ecordaba, cuando él evocaba esas imágenes de jóvenes a lo largo del país participando en las actividades que se han dado en varias de las más importantes ciudades del país, que a muchos de esos jóvenes yo los vi también el día que tuvimos la misa en aquella noche mágica, allí frente a la Catedral, en la que recibí incontables muestras de solidaridad, de cariño del pueblo que allí concentrado nos pedía enviarle mensajes a Fidel por su recuperación, palabras de aliento a Raúl, y nos hicieron también partícipes de muestras de simpatía y de respeto que nos dan, Eminencia, la confianza de confirmarle a usted que este pequeño país seguirá recibiéndole en el futuro con una sociedad cada vez más justa, porque nuestra meta es conquistar toda la justicia. Fíjese la amplitud de nuestros objetivos: es conquistar toda la justicia, que es el llamado martiano. En eso trabajamos, es una obra difícil, es una obra dura y no es para sentirnos, ni mucho menos, satisfechos de lo hecho; pero sí nos sentimos orgullosos de haber escrito una página histórica y haber presentado una obra que puede ser apreciada por nuestros visitantes. Yo quisiera subrayar, realmente, que apreciamos las palabras de aliento y de reconocimiento a las nuevas autoridades elegidas ayer en la Asamblea Nacional, expresadas aquí por Su Eminencia, el cardenal Bertone. Yo dejo aquí en la Conferencia Episcopal de Cuba, ellos continuarán en hacer que Cuba, de manera especial, en vez de abril..., porque los obispos vienen a Roma en la visita ad limina al Santo Padre. Como tenemos ocasión de recuperar impresiones, problemas, opciones, hemos de informar, de expresar al Santo Padre de esta visita mía. Ya en los próximos días yo informaré, le contaré todo al Santo Padre, ¿no?, y después, durante la visita ad limina de los obispos cubanos con el Presidente de la Conferencia Episcopal aquí, con sus cardenales, todos los obispos. Gracias a todos. Gracias a los obispos y gracias a todas las autoridades y a ustedes, representantes de los medios de comunicación (Aplausos). Moderadora.- Muchas gracias, Su Eminencia. Muchas gracias, Ministro, y gracias a ustedes. |