

Mensaje dirigido al Dr. Miguel Alfonso por amigo de la Solidaridad con Cuba en Ginebra
Hola, Miguel !
Compañero, por favor, búscanos, allí dónde estés, un rincón de paz y no más de combate. Porque lo suficiente hemos luchado.
Un rincón de libertad y no más de esclavitud, hicimos estallar harto cadenas.
Un rincón de amor y no más de odio. Lo suficiente hemos odiado.
Las mujeres tendrán que ser hermosas y orgullosas, los hombres sabios e inflexibles, el vino sabroso y fresco.
Y luego, espera, un poquito, a que lleguemos. Si tuvieras que encontrar un improbable dios, no le digas nada sino prepara una revolución para cuando nos hayamos reunido.
Y entonces, podremos quedar tranquilos, visto que, sobre la Tierra, nuestros menores ya están a la obra para retomar la antorcha.
Tu hermano de lucha,
Fadil.